DEMOCRACIA CERO

Símbolo de nuestra democracia
Símbolo de nuestra democracia

Quema de urnas, robo de boletas, el Estado incapacitado o desinteresado en que el resultado electoral sea reflejo de la voluntad popular. Renuncia al debate. El ciudadano debe votar a cambio de un bolsón de comida, de un plan o por mera intuición. Democracia 0.

*Por Horacio Minotti. Director periodístico
*Por Horacio Minotti. Director periodístico

La democracia no es votar. En todo caso, emitir el sufragio es una característica, de otras cuantas que coadyuvan a que un sistema sea democrático. Poco puede hacer uno votando cuando le queman la urna. “Faltan boletas” dice una señora asomándose del cuarto oscuro tímidamente. “Vote lo que encuentre señora no hay más”, le contesta un fiscal partidario ante la mirada impávida de la autoridad de la mesa.

El Estado argentino no esta en capacidad, o peor, no tiene la voluntad, de garantizar que el ciudadano acceda a la oferta electoral completa, prefiere que solamente pueda votar al partido que administra ese Estado o sino, que no vote a nadie. ¿Como va a cuidar que no se quemen las urnas?. ¿Que versión ridícula de la democracia es esta?.

El juez electoral de la Provincia de Buenos Aires, que representa al poder independiente de los intereses partidarios y debe garantizar la transparencia de la elección, decide que enviará a cada una de las mesas solamente 25 boletas de cada partido. Por presión de estos mismos cede, decide que mandará 50. Pero en cada mesa votan 300 electores. ¿Los partidos sin posibilidad de pagar los fiscales (porque todos sabemos que los fiscales son pagos), no tienen derecho a sacar más de 50 votos, es decir, el 17% de los electores empadronados?.

Esto implica la privatización del sistema representativo. Los partidos no son entidades de bien público, buscan ganar. Si el Estado entrega la transparencia de la elección a instituciones interesadas en el resultado, la está entregando a la buena fe de quienes cuentan con el dinero suficiente para fiscalizar todas las mesas y tener quien, por ende, le reponga las boletas. La situación es perfectamente equiparable a delegar en los empresarios, la confección de la legislación laboral. Cuando los derechos del trabajador dependían de la buena voluntad del empleador, esos derechos no existían. Es el Estado quien debe garantizarlos y cumplir su función de equiparar las chances entre el débil y el fuerte lo más posible.

Cuando un vocero oficialista dice: “si no pueden fiscalizar que no compitan”, le esta diciendo al ciudadano: “si usted no puede defenderse solo de la delincuencia no salga a la calle”. La seguridad de los ciudadanos, tanto como la transparencia de la elección, o garantizar los derechos de los trabajadores, es responsabilidad del Estado.

Ahora resulta que tampoco hay debate presidencial. Porque el candidato oficialista, el mas votado en las PASO, no asistirá. ¿Para que sirve un debate entre el segundo y el quinto?. Es ridículo, sin Scioli no hay debate. ¿Y porque se debatiría en todo caso?. El voto en la Argentina, parece no depender de las confrontación de ideas entre los candidatos. Tiene otra mecánica, en la que Scioli tiene ventaja, porque maneja el Estado. El sistema es: se hace pasar hambre a la gente, se la aleja de la educación y luego, antes de la elección se compra su voto con un bolsón de alimentos. O se lo amenaza con quitarle el plan social del que vive, porque el propio Estado lo colocó en condiciones de depender de ese plan para comer. O se quitan las boletas del adversario del cuarto oscuro y se intima a la gente a votar lo que encuentre. O si aún así las cosas no van bien, se queman las urnas. ¿Para que debatiría Scioli?.

Con fe, con esperanza, y con esas armas, le alcanzó para un 38,5% en las PASO. Tal vez, “apretando un poco las clavijas” le alcanza para pasar el 40% en las generales, y quien sabe, una operación de medios por acá, un par de difamaciones por allá, por ahí le saca 10 puntos de diferencia al segundo y es presidente.

En menos palabras, sería ridículo que Scioli debata. No se encuentra este, entre los mecanismos de acceso al poder que maneja. No le hace falta tener ni por consiguiente, expresar ideas. En definitiva, en el contexto mencionado, el debate resultaría ser una parodia de una calidad democrática que no existe, cartón pintado. Confronto ideas para después no haya quien reponga las boletas robadas. Una pantomima.

Estamos en un nivel de democracia 0, es una ficción democrática sencillamente desenmascarable. La inasistencia de Scioli al debate es mas que nada un acto de sinceramiento, su ausencia desmanteló una hipocresía, constituye una confesión brutal de la realidad que vivimos.

Muchos se burlaron después del fracaso económico del gobierno de Raúl Alfonsín, de su frase de campaña: “con la democracia se come, se cura y se educa”. Seguramente la gestión económica del último estadista no fue exitosa, y la frase debió construirse al revés. “Sin democracia no se come, no se cura y no se educa”. Porque si falta democracia, falta el control popular del gobierno y entonces las personas en el poder hacen lo que gustan con nosotros y nuestro dinero. por ejemplo, ponérselo en el bolsillo en lugar de en los hospitales. Entonces, no hay modo que sin democracia se cure. Es cierto, con la democracia solamente tal vez no alcance, pero sin ella es imposible.

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