ESCÁNDALO: COMO SE RECIBIÓ SCIOLI

El candidato persidencial con las autoridades de la UADE: Ricardo Smurra, de UADE Business School, y Federico Iñíguez, flamante director de la carrera de Comercializacion luego de la renuncia de Galli.  Foto: Infobae
El candidato persidencial con las autoridades de la UADE. Foto: Infobae

La periodista Guadalupe Vázquez publicó una investigación especial en su portal de la red social Facebook. Materias reconocidas 30 años después. Finales con “multiple choice” y preguntas que se pasaban por adelantado a equipo del gobernador. Una verguenza.

*Por Guadalupe Vázquez en https://www.facebook.com/guadavazquezperiodista
*Por Guadalupe Vázquez en https://www.facebook.com/guadavazquezperiodista

INVESTIGACION EXCLUSIVA:

ESCANDALO EN PLENA CAMPAÑA: Cómo la UADE ayudó al candidato presidencial por el FPV, Daniel Scioli, a obtener su título universitario a días de las elecciones.

“Es un escándalo, una truchada por donde se la mire”, me dice un alto funcionario de la universidad que prefiere mantener el anonimato. Motivos para tanta reserva no le faltan, luego de los llamados intimidatorios que recibió en su celular para que no dijera lo que sabe. Y lo que sabe es serio: que se habría armado un verdadero sistema para ayudar al candidato presidencial, Daniel Scioli, a aprobar, en plena campaña, cada materia de la licenciatura en Comercialización que había dejado trunca hacía décadas.

“Ya de por sí, que le permitieran retomar después de tanto tiempo y le reconocieran las materias cursadas hace como 30 años es inaudito, no entra en la normativa de la universidad. Para que tengan una idea, en ese lapso, el plan de estudios cambió no menos de tres veces. O sea, le están reconociendo como aprobadas materias que cuando él cursó ni siquiera existían, y otras que sólo mantienen el nombre porque los contenidos se modificaron totalmente: él asistió a la facultad previo a la globalización y a la aparición de Internet, ambos hechos que cambiaron de raíz el mundo del marketing”. En la página web de la carrera se puede leer en letras grandes: “Nuevo Plan de Estudios 2015”.

Carta de alumnas de la UADE indignados
Carta de alumnas de la UADE indignados

Tanta indignación causó su admisión, que hasta los estudiantes se hicieron eco. En marzo, cuando Scioli comenzó a rendir los exámenes, un grupo de estudiantes elevó al rectorado una queja formal con más de 200 firmas (ver aparte). Marcos Irala, estudiante del último año de Gestión de Medios, fue uno de los propulsores de la carta: “Nos pareció una vergüenza y nos dio mucha bronca. Hay otros casos de alumnos que por problemas de trabajo o familiares tuvieron que dejar de cursar y cuando quisieron retomar, no les reconocieron las materias porque luego de dos años sin rendir el final se consideran vencidas. Y acá le reconocieron todas. Está bien que sea candidato a presidente, pero las cosas se tendrían que haber hecho de otra forma, porque atentan contra el prestigio de la universidad.” La respuesta que les dio la UADE en su momento, así como ahora al ser consultada para esta nota, es sorprendente: que la disposición reglamentaria que resuelve que las materias vencen luego de dos años es del 2006, o sea, posterior a la época en que Scioli cursó, por lo que no estaría alcanzado por esta norma. O, dicho de otra manera: que a un alumno que dejó de cursar hace cinco años y no rindió en su momento los finales no se le reconocen las materias cursadas, pero a uno que cursó hace 30, como el caso de Scioli, sí.

Pero la serie de irregularidades no terminan ahí. Varias fuentes consultadas indicaron que los profesores debían pasarle las preguntas con anticipación al director de la carrera, y éste se las enviaba contestadas al equipo de Scioli. Estas preguntas debían limitarse a sólo unas pocas unidades y no al programa completo. Luego, el examen terminaba siendo casi una parodia. Así habría rendido en forma libre (o sea, sin tener que cumplir con el 75% de asistencia a clase) las nueve materias adeudadas y en tiempo record, algo prácticamente sin precedentes teniendo en cuenta que además debía atender las urgencias de la provincia que gobierna y los vaivenes de una demandante campaña electoral. Ni los profesores, ni los estudiantes, conocen un caso similar. “Las personas que sé que rindieron libre -nos cuenta Irala- dieron como mucho cinco materias y dedicándose full time a prepararlas, sin otra actividad más que el estudio. Además, no es muy común que en un final de una materia libre las preguntas sean de Multiple Choice (selección de respuestas múltiples), sino que son a desarrollar en forma extensa y más profunda”.

En la UADE, los exámenes finales constan de una parte escrita y una oral. En el caso de Scioli, solían tomar la forma de Multiple Choice. Otra anomalía es que en la mesa examinadora participaban, además del profesor de la materia, nada menos que el decano de la facultad de Ciencias Económicas, Jorge Rodríguez, y dos directores de carrera: Ricardo Smurra, de UADE Business School y Federico Iñiguez, de la carrera de Comercialización (ver foto aparte, con Scioli en su último examen). “Esto es algo totalmente inusual –indica un profesor- en décadas que llevo en la UADE, nunca lo ví”. Consultada por quien escribe, la universidad desmintió que esto fuera algo poco común: “El decano puede formar parte de una mesa examinadora como cualquier otro docente. Todos los decanos de UADE son docentes”. Lo que no aclara la institución, pero sí otras fuentes que trabajan allí es que los docentes que presencien los exámenes deben estar por lo menos relacionados con la materia. Este ni siquiera es el caso, ya que los directivos presentes no tienen ningún título relacionado con el Marketing, sino que son contadores.

Sin embargo, la presencia de las autoridades tendría otra explicación, según un titular de cátedra, consultado en estricto off the record, quien presenció la escena: “cuando Scioli estaba por marcar una respuesta equivocada, ellos le ponían caras como diciendo ‘hmmm, piénselo bien…’, y así hasta que marcaba la opción correcta”. Luego, el titular de la materia corregía la evaluación, pero quien ponía la nota no era él, sino, otra vez, un director. “Y aun así, con toda esa ayuda, no daba, ni con suerte, para un cuatro, pero le pusieron una nota alta”. Este mismo relato se repite entre el cuerpo docente consultado en el marco de esta investigación. “Quien se rehusaba a participar, corría el riesgo de que le bajaran las horas de cátedra, que es como decir que te bajen el sueldo, porque los profesores cobran por hora dictada”. Tanto nerviosismo causó el tema, que las autoridades les enviaron a todos los profesores un mail instándolos a que no mantuvieran ningún contacto con la prensa (ver aparte). La universidad declinó cualquier comentario sobre la situación de Scioli, ya que “no brindan información sobre los alumnos”. Quien se abstuvo además de comentar al respecto es Jorge Telerman, actual vocero del candidato.

De hecho, quien se habría opuesto a la admisión de Scioli sería el anterior director de la carrera, Carlos Galli, quien renunció (o fue “renunciado”) en marzo de este año, fecha que llamativamente coincide con la época en que el gobernador rindió la primera materia. Si bien Galli se negó a dar detalles y se limitó a declarar que renunció por “motivos personales”, fuentes de su entorno confirmaron que no toleró tanta desprolijidad y por eso decidió alejarse luego de nada menos que 39 años de servicio.

La pregunta que cabe es ¿por qué una institución privada como la UADE arriesga su imagen pública y su credibilidad académica de esta manera, generando descontento tanto en el cuerpo docente como en el alumnado? La respuesta es simple: lobby político. La universidad fue fundada y continúa siendo comandada -a través de un Consejo Administrativo- por la Cámara de Sociedades Anónimas. En esta cámara, quien pisa fuerte es la mayor empresa contratista del Estado: Techint. De hecho, el titular del Consejo Administrativo y responsable último de las decisiones de la institución es nada menos que un “Techint boy”, Héctor Masoero. La orden del trato preferencial hacia el gobernador habría venido directamente de él. Con una notoria ambición política, Masoero tiene amplia experiencia en empresas de Telecomunicaciones, tema del que es experto. El hombre de Techint, ex Telecom, apuntaría a un alto cargo en la Secretaría de Telecomunicaciones, un ámbito que será clave durante la próxima gestión, por las importantes decisiones a tomar en esta área.

Pero la relación de Scioli con la UADE no se termina ahí. La universidad presta su sede de Pinamar a la provincia para la capacitación de las policías locales. Ubicada en uno de los principales y más exclusivos centros turísticos del país, los costosos terrenos fueron donados por Pinamar SA a la institución, con la condición de que sólo fueran usados para fines educativos. A la inauguración fue, desde ya, el gobernador.

Ajeno a la polémica, y eufórico por el reciente título de licenciado en Comercialización, el candidato presidencial escribió en el pizarrón del aula donde rindió su último examen: “Papá: tesis 7. Misión cumplida. 5/10/2015”. Afuera lo esperaba un cocktail que había sido preparado con anticipación especialmente para él, casi como previendo el resultado exitoso.

FUNCIONARIOS FLOJOS DE PAPELES:

El gobernador de la provincia de Buenos Aires no sería el único “flojo de papeles” en cuestiones de títulos universitarios. El caso más famoso es el de la mismísima presidente, Cristina Fernández de Kirchner. El rumor se amplió cuando el constitucionalista Daniel Sabsay, cansado de los crasos errores jurídicos en los que incurría la primera mandataria, la instó a que mostrara su diploma, algo que nunca ocurrió. Si bien la Universidad Nacional de La Plata emitió un comunicado oficial donde señaló que “según todas las constancias obrantes en esta casa de altos estudios, la señora Cristina Elisabet Fernández, se graduó en el mes de octubre de 1979, siéndole expedido el título de abogada el día 10 de diciembre de 1979”, las dudas persisten porque jamás se registró en ningún Colegio de Abogados, condición sine qua non para ejercer la profesión.

Otro título cuestionado es el del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que además de contador, es un reciente abogado por la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Este caso es más parecido al de Scioli: rumores de aprietes a profesores para que lo aprobaran sin rendir examen, actas dudosas, quejas de alumnos que nunca lo vieron cursar. Quien era decano de la carrera de abogacía de dicha casa de estudios en tiempos en que Aníbal fue estudiante es el actual Director Nacional Electoral, Alejandro Tullio.

Por el lado de la oposición, otro presidenciable también se recibió en tiempo récord: el ex intendente de Tigre y actual diputado nacional Sergio Massa retomó su trunca carrera en las leyes en la Universidad de Belgrano, luego de 20 años. Le reconocieron las materias cursadas y el resto las rindió libres. Se recibió con un 9. La entrega del diploma fue, a pedido suyo, un acto privado, curiosamente llevado a cabo en la sala de reuniones de directorio de la UB.

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Un comentario en “ESCÁNDALO: COMO SE RECIBIÓ SCIOLI”

  1. Peronistas, ¿qué se puede esperar de ellos?
    Prometo enviar una nota al Titular del Consejo Administrativo de la UADE, Sr. Héctor Masoero, solicitándole que me envíe, por este medio, las preguntas – con las correspondientes respuestas – para obtener el diploma de politólogo o analista político.

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